El hombre que pretende obrar guiado sólo por la razón esta condenado a obrar muy raramente.
Gustavo Le Bon (1841-1931) Psicólogo francés.
Me gustaba la idea de empezar con esta frase. En cierto modo explica (o exculpa, aunque sea una paradoja) los muchos sinrazones de los cuales ha sido víctima mi blog, ya que estos, contra toda lógica, me han enriquecido tanto a nivel personal como profesional.
Vosotros mejor que nadie sabéis que cada poco tiempo y después de haber dado lo mejor de mí, parece que necesite por una u otra razón reptar hasta mi cueva para mudar de piel. No obstante después de este (creo que merecido) tiempo de retiro, de contemplación y cambio, zanjado cualquier tema peliagudo que pudiera entorpecerme y a las puertas de terminar mi primer encargo profesional, estoy segura de poder afirmar que, finalmente, he encontrado la estabilidad. Que ya era hora.
Más pronto que tarde espero reabrir mi espacio en una dirección distinta, con un nuevo estilo y nuevo nombre, este ya definitivo. Me gustaría inaugurarlo a lo grande, y por eso quiero invitar a todo el que tenga ganas de pasarse por allí al sorteo de uno de mis originales. No es gran cosa, pero no conozco forma mejor de compensar todo ese cariño y fidelidad que se desbordaba por cada rincón de Eternos.
Un muy afectuoso saludo a todos y cada uno :-)
Elisabet